miércoles, 28 de septiembre de 2022

Return to Monkey Island TERMINADO en PC (con SPOILERS)

¿Habéis leído el título? Esta entrada tiene SPOILERS. Y no sólo con texto, si no también con imágenes, así que si no has jugado aún a Return to Monkey Island, cierra ya esta ventana.

Han pasado más de 30 años desde que Ron Gilbert creó Monkey Island 2. Desde entonces, hemos tenido 3 entregas más de la saga de piratas más famosa de todos los tiempos. Algunas de estas entregas han sido más afortunadas que otras; y creo que estaremos todos de acuerdo en que el patito feo es Escape from Monkey Island.

Cuando Disney compró Lucas Arts, hubo un gran movimiento para que Disney vendiera los derechos de Monkey Island a Ron Gilbert y él pudiera crear su propio Monkey Island 3; pero aquello pareció no ir a ninguna parte.

Hasta que de forma casi inesperada y este mismo año, casi tan bien guardado como el secreto de Monkey Island, Ron Gilbert anunciaba que habría una nueva entrega este mismo año. 

Pero vamos al lío, que si no, esto se va a alargar demasiado.

Return to Monkey Island es la sexta entrega de esta saga, que en ningún momento ignora los hechos ocurridos en Monkey Island 3, 4 y 5. De hecho, tenemos desde el menú un bonito álbum recordatorio donde podremos ver de forma muy resumida, todas las aventuras vividas por Guybrush. En este sentido Ron Gilbert no lo ha podido hacer mejor, ya que ha hecho un juego con los personajes que le gustaban, añadiendo muchos nuevos y usando el pasado que más le interesaba para continuar con la saga. 

Como es de esperar, el juego bebe mucho de The Secret of Monkey Island y Monkey Island 2: LeChuck's Revenge y esto es muy de agradecer. 

HISTORIA

Cuidado que aquí se vienen los primeros spoilers gordos. No pienso guardarme nada, así que sigue bajo tu propia responsabilidad.

En Return to Monkey Island comenzamos en el parque de atracciones de Big Whoop. Parece que vamos a continuar justo con el final de Monkey Island 2; pero no. Realmente es una tarde cualquiera donde el hijo de Guybrush Threepwood juega en el parque con su amigo Chuckie.

Esta primera parte del juego es un tutorial encubierto, un tanto descafeina y que a más de muchos puede llegar a decepcionar y hacer abandonar el juego si no es capaz de aguantar los 10 minutos que puede durar.

Pasada esta parte, el hijo de Guybrush le reclama a su padre por qué no ha contado nunca cuál es el Secreto de Monkey Island, ¡EL SECRETO! Desde hace más de 30 años, todos los fans nos hemos preguntado siempre cuál era ese secreto y es en este juego donde Ron Gilbert nos lo cuenta. Posiblemente nunca haya habido un mayor motivo para jugar a un nuevo Monkey Island.

Todo comienza con la vuelta de Guybrush Threepwood a Mêlée Island. Es emotivo ver como en la vida real suele ocurrir, muchas cosas han cambiado. No encontraremos a los piratas jefes en su lugar habitual (los encontraremos más tarde). Hay personajes que ya no estarán como Meathook, el tendero de la tienda, el entrenador de esgrima o los hermanos Fetuccini.

Para poder llegar a Monkey Island, en lugar de reunir un barco y una tripulación; esta vez lo tendremos más fácil: tendremos que enrolarnos en el barco del pirata zombie LeChuck; que ya está preparando todo para zarpar.

Durante nuestra estancia en Isla Mêlée nos encontraremos con viejos amigos y otros nuevos. Algunas cosas no cambian, como por ejemplo, ver a Otis en la cárcel o a la señora del Vudú en su localización habitual, incluso a la malvada calavera demoniaca Murray. Eso sí, esta vez sabremos por fin el nombre de la sacerdotisa, que siempre había evitado decir (incluso en Curse of Monkey Island nos esquiva la pregunta).

Como es habitual en los juegos de Ron Gilbert, no faltará el humor que siempre ha caracterizado a la saga. Uno de los puzzles que me resultó más divertido fue el de conseguir un palo para la fregona que necesitamos si queremos que nos escojan como tripulante del barco de LeChuck. Para conseguir ese palo debemos de encontrar un árbol único dentro del frondoso y laberítinco bosque de la isla. Sólo necesitabamos una pequeña rama; pero el estado en el que quedó el árbol dice mucho de la habilidad de Guybrush para algunas tareas:


Una vez que conseguimos unirnos a la tripulación de LeChuck sin que éste se entere, empezará el Capítulo 2. Volvemos a tener el mismo problema que en el primer Monkey Island, y es que para llegar a esta famosa isla, había que preparar una pócima especial que dejaba dormida a la tripulación y  despertabamos cuando la isla ya estaba a la vista. Eso sí, esta vez el enfoque para llegar a la isla será algo distinto.

Durante este capítulo nos reencontraremos con Murray e incluso tendremos que hablar cara a cara con LeChuck.

Una vez llegamos a Monkey Island comienza la tercera parte de nuestra aventura. Y tengo que reconocer que aquí me sentí un poco decepcionado. Nuestro regreso a la famosa isla es muy escueto en cuanto a localizaciones, al igual que lo es en cuanto a dificultad y tiempo que permanecemos en la misma; pero quiero dejar ese tema para más adelante.


En Monkey Island averiguaremos algo clave para encontrar el SECRETO. Y es que no se encuentra en la isla. El secreto está guardado en Isla Mêlée, en el local de la sacerdotiza; dentro de un armario con 5 llaves. Gracias a Elaine, podremos salir de la isla en el barco original en el que fuimos por primera vez en la primera aventura. Sin duda, Return to Monkey Island sabe cuando tirar de nostalgia.

Una vez que regresamos a Isla Mêlée, comienza el capítulo cuatro donde nuestra misión principal será conseguir las 5 llaves y así descubrir por fin cuál es el Secreto de Monkey Island. Esta parte del juego es la más "difícil" y donde se abre por primera vez a explorar otras islas tal y como haciamos en Monkey Island 2 con Isla Scabb, Isla Booty e Isla Phatt. 

Para conseguir las 5 llaves tendremos que visitar concretamente además de Isla Mêlée, 4 islas más: la Isla del Terror, la Isla Minimal, Brrr Muda y la isla Escorbuto. A estas alturas estaremos en la mitad del juego; quiere decir que en tiempo más o menos, los 3 primeros capítulos suman lo mismo que 4 y 5.

Una vez hemos reunido las 5 llaves, nos dirigimos rápido y veloz a descubrir cuál es el Secreto de Monkey Island. Es un momento mágico sin duda, algo con lo que llevamos soñando décadas (bueno, quizás no tanto).

Parece que habrá que esperar un poco más para saber qué esconde el Secreto de Monkey Island. Además, en este momento aparece LeChuck (estoy evitando a otros enemigos que aparecen en el juego porque realmente aportan entre cero y nada) y se lleva consigo el cofre con el secreto dentro.

El último capítulo del juego trascurre en las profundidades de Monkey Island, donde tendremos que resolver una serie de pequeños puzzles al estilo de Monkey Island 2 o Curse of Monkey Island y acceder a la zona donde supuestamente está LeChuck con el Secreto que ya nos toca descubrir.

Ahora viene el mayor plot twist de todo el juego. Algo que no deja indiferente a nadie, al igual que ocurrió en Monkey Island 2: LeChuck's Revenge. 

La última puerta que cruzamos en Monkey Island nos lleva de vuelta a Isla Mêlée. A ese callejón oscuro donde nos encontramos por primera vez a LeChuck. 

Aquí te encuentras con que Isla Mêlée es una especie de parque de atracciones dirigido por Stan llamado "El Secreto Original". Stan y Elaine nos están esperando para cerrar el parque y marchar. Antes abrimos por fin el secreto de Monkey Island y decubrimos lo inevitable:

¿Qué quiere decir realmente la camiseta?

¿Os acordáis del primer juego? La primera vez en Mêlée Island, tuvimos que encontrar el tesoro que había allí escondido y vencer a la Maestra de la Espada como partes de las pruebas para ser pirata. En ambos casos lo que obtuvimos fue una camiseta con un texto muy similar. Claramente esta camiseta es una referencia a ese primer juego y a que realmente, no hay tesoro ni hay secreto.

Ron Gilbert no podía crear un secreto mejor, piénsalo. Que habría sido mejor que: "He encontrado el Secreto de Monkey Island y solo era esta estúpida camiseta". ¿Te habría gustado más un artilugio mágico?, ¿oro y joyas?, ¿la amistad? 

Bueno, en la última conversación en el parque entre padre e hijo, podrás decir qué era para ti realmente el Secreto de Monkey Island.

PUZZLES

Si hay algo que me gustaría criticar del juego es su dificultad. Aún habiéndolo jugado en difícil; el juego me ha resultado demasiado sencillo. Pero no por ello es una aventura corta. Sin apenas atascarme, Return to Monkey Island me ha durado un poco menos de 15h.

No sabría decir si la dificultad se ha medido bien o no. Desde luego el desarrollo es agradable y quizás las nuevas generaciones no estén preparadas para puzzles absurdamente difíciles. 

EXTRAS 

Más allá de la propia aventura, hay motivos para visitar Return to Monkey Island; los cuales no me gustaría dejarlos pasar por alto.

- Logros: el juego incluye el típico sistema de logros que puedes ir desbloqueando en varias vueltas. Hay un total de 39. Yo he sacado 23 en la primera vuelta; por supuesto, sin tirar de guía de ningún tipo.

- Pistas: el juego cuenta con un sistema de pistas; pero no os puedo hablar de él porque no lo he usado en ningún momento.

- Álbum de recuerdos. Desde el menú podremos encontrar un álbum donde encontraremos un pequeño resumen de las aventuras vividas por Guybrush Threepwood. Os recomiendo volver a este álbum una vez terminado el juego. Encontraremos una carta de Ron Gilbert para todos los fans muy recomendable. Es aquí donde encontraremos la mejor respuesta al significado de este juego.

- Trivial: durante el juego podemos ir recopilando una serie de tarjetas con una pregunta al más estilo trivial sobre Monkey Island. Si fallas, la tarjeta desaparece; así que cuidado con responder a la ligera.

- Diferentes finales o variaciones de los mismos. No os emocionéis con la idea de distintos finales; quizás ni lo llamaría así.

Y aquí se acaba mi opinión sobre Monkey Island. No voy a hablar de otras aspectos que han rodeado al juego como es el apartado artístico. 

Return to Monkey Island es el regreso por todo lo alto de Guybrush Threepwood y ojalá la historia no termine aquí.

lunes, 8 de agosto de 2022

Cirugía láser modernita

Llevo con gafas desde la 8º de EGB. Mi problema de visión no es grande, 1 y pico de miopía y algo de astigmatismo. Pero es lo suficiente como no para no poder ir sin gafas. Si me las quito, todo se nubla, a corta, media y larga distancia.

Desde que sé que Ned Flander se queda ciego por la cirugía láser modernita, nunca me ha interesado este tipo de intervención y me he llevado bien con mis gafas. Hasta ahora... Cada vez me molestan más, me dejan marca en la nariz a pesar de usar unas gafas muy ligeras; y al final te acabas preguntando: ¿cómo será ver el mundo en 4K sin gafas?
 
Nunca debí someterme a esa operación de cirugía láser modernita
 
Después de haber pasado con éxito las pruebas para ser candidato para la operación; en dos días paso por quirófano. No he leído a penas sobre el proceso. Sé que es rápido y poco más. En la ignorancia está la felicidad.

domingo, 26 de junio de 2022

Adiós Instagram (RIP cuenta: 2010 - 2022)

Del creador de Adiós Twitter, llega Adiós Instagram.

Instagram en sus inicios, era una app exclusiva para iPhone. Mi cuenta fue creada cuando todavía no podía ser instalada en Android. Por aquel entonces yo tenía un iPhone 4 y la idea de tener un sitio al estilo Flickr, pero más orientado al móvil me parecía genial.

Instagram, con el tiempo, fue adaptándose a las nuevas tendencias; y con ello además, llegó la necesidad de hacer rentable la app. Todo se llenó de publicidad, de contenido sugerido que no aportaba nada, de historias... la filosofía de ese Flickr moderno que fue en un inicio estaba más que muerto. Y aunque tú siempre eres libre de elegir a quién sigues para limitar el contenido que quieres ver; la experiencia ya había cambiado para siempre.

 ¿Cuál será la próxima red social a eliminar? Pues todas las papeletas las tiene LinkedIn. 😈

lunes, 9 de mayo de 2022

Demuestro científicamente la Resurrección

Estaba leyendo la otra noche el libro de Javier Santaolalla "El bosón de Higgs no te va a hacer la cama: la física como nunca te la han contado" (sí, yo también creo que el título es demasiado largo y el enlace va con referido ueueueueue xddd...). En la primera parte del libro el autor habla sobre Galileo y cómo desafíó al pensamiento aristotélico a la hora de establecer nuevas ideas y paradigmas científicos, dando un paso más y apoyando sus estudios en la demostración y no sólo en el razonamiento.

Realmente Galileo no tiene nada que ver con esta historia; pero ya que voy a hacerme famoso por ser la primera persona en demostrar la resurrección (no cristiana), quiero dejar los detalles más o menos claros, para que en el futuro no le cuenten a los escolares que la idea me surgió de un manzanazo en la cabeza o me vino mientras trabajaba en una oficina de patentes.

Para la demostración me voy a basar en principios matemáticos que se dan por válidos a día de hoy, de hecho, son muy básicos; así que no te preocupes, que no sólo lo vas a entender, si no que además te voy a convencer de que la resurrección existe.

Antes de continuar te voy a invitar a que le eches un vistazo a esta entrada si no conoces el teorema del mono infinito (o infinitos monos). De verdad necesito que le eches un vistazo si no conoces el teorema, porque explicarlo alargaría demasiado esta entrada y no quiero que te pierdas la explicación principal. 

Bien, ahora que doy por hecho de que sabes de qué va el teorema del mono infinito, vamos a hacer una serie de correspondencias.

Tenemos un mono con una máquina de escribir que pulsa teclas al azar, sin pensar, durante un tiempo infinito y sabemos, que entre todas las combinaciones de mierdas que escribirá el mono, en algún momento de la eternidad, saldrá una obra de Shakespeare. 

¿Cuántos años tendríamos que esperar para ello? No intentes calcularlo (ya lo haré yo en otra entrada). Puede que el Universo se destruya y renazca de las sombras trillones de veces hasta que eso ocurra. Pero recuerda, infinito siempre es más, así que no lo dudes, en algún momento, el mono escribirá una obra de Shakespeare.

Pues bien, ahora en lugar de letras al azar lanzadas por un mono, imagina quarks y leptones nacidos en los albores del Big Bang; créando los primeros átomos de hidrógeno, que se juntan para crear las primeras nebulosas, cunas de estrellas donde se forjan los átomos necesarios para nuestra vida como el carbono.

Nuestro Big Bang es nuestro mono, nuestras letras son los átomos y nuestras obras de Shakespeare somos nosostros. Si aceptamos que no somos más que un conjunto de partículas predispuestas de una forma muy concreta que da forma no sólo a nuestro cuerpo, si no también a nuestros pensamientos y consciencia; es fácil de entender, que en una eternidad de tiempo, en algún momento, en algún rincón del espacio y del tiempo, otra copia exacta a lo que somos nosotros, se formará.

¿Tendrá esa copia consciencia de su copia anterior? Pues evidentemente no y es comprensible. Posiblemente ya seamos una copia de otro "yo" y la realidad es que ninguno de nosotros puede afirmar que recuerde una vida pasada y si alguno lo hace, le tacharemos de chalado.

Para terminar, como podéis comprender, todo esto no es más que un razonamiento exagerado que no es científico ni serio. ¿Menuda decepción y mamarrachada, verdad?