domingo, 16 de noviembre de 2014

[Desarrollo Android] Preferencias en Android: SharedPreferences

Cuando tenemos que realizar la persistencia de algún tipo de dato, lo más habitual es pensar en base de datos; pero cuando hablamos de ficheros de configuración ya podemos buscar otro tipo de soluciones como ficheros de texto o XML.
  
SharedPreferences es una clase de Android SDK que nos facilitará enormemente esta tarea, haciendo uso de ficheros XML (algo totalmente transparente para el programador). Esta clase es muy utilizada cuando tenemos por ejemplo una aplicación con una serie de ajustes que deben de permanecer cuando finaliza, como por ejemplo los ajustes de un juego o las preferencias de fuentes para un lector de RSS personalizado. Su uso es muy sencillo. Para guardar los datos de preferencias en el fichero XML


SharedPreferences prefs = context.getSharedPreferences("PreferenciasMiApp",Context.MODE_PRIVATE);

SharedPreferences.Editor editor = prefs.edit();

editor.putString("clave", "valor");

editor.commit();

En la primera línea, instanciamos la clase SharedPreferences dándole nombre al fichero XML que se generará en la memoria interna  de nuestro dispositivo y el modo de acceso al fichero, que siendo privado sólo nuestra aplicación tendrá acceso. A continuación le pasamos los datos que queremos guardar, que en el ejemplo son de tipo String, pero podemos usar otros datos como enteros o decimales (sólo tenemos que inspeccionar los métodos disponibles en la clase Editor).

Por último, para recuperar los datos sería de la siguiente forma:

String valor = prefs.getString("clave", "valor_por_defecto");

En caso de que la "clave" no existe, el método getString devolverá "valor_por_defecto".

Vía www.tutorialesjava.com (antiguo código inútil)

sábado, 13 de septiembre de 2014

iPhone 6 vs el resto del mundo

Ya después de la keynote del pasado 9 de septiembre llega el momento de analizar el mercado de los smartphones. Actualmente poseo un LG G2, que si no fuese porque erré a la hora de elegir modelo (16GB sin posiblidad de ampliación) no tendría el gusanillo por cambiar a un modelo con mayor capacidad. Consciente además, que actualmente en el mercado un salto a un nuevo smartphone podría ser incluso hacia atrás ya que aunque el G2 es de 2013 aún tiene características que superan a muchos tope de gama actuales.

Hace 3 meses me despaché agusto contra los tope de gama de los principales fabricantes de Android por su falta de ideas y una continuidad en hardware y características sin precedente.

Así que después de esta pequeña decepción con Android, pensé que igual en Apple tendría algo más sorprendente que decir este año, como ya hizo en 2010, cuando literalmente, barrió a toda la competencia con el iPhone 4. Aquel año el iPhone no tuvo rival, y eso que lo cambié por un Galaxy S, el terminal estrella de Android por aquel entonces; pero he de reconocer que Apple ganaba en practicamente todo.

Con el iPhone 6 Apple por fin ha dado la razón a lo que el mercado demandaba, smartphones más grandes. Pero vaya, tan grandes que para mi gusto se han pasado. El iPhone 6 tiene el tamaño de mi LG G2, con una pantalla sustancialmente más pequeña (4.7" vs 5.2"), una densidad de píxeles muy inferior, una cámara sin estabilización óptica y una batería que no promete la autonomía de mi android (aunque por supuesto, esto último habrá que esperar a que salgan las primeras pruebas).

Por otro lado, Apple ha querido también entrar en el mundo de las phablets con un teléfono más interesante en cuanto a prestaciones: pantalla practicamente FullHD (casi casi, pero no), 5.5", estabilizador óptico y batería de mayor duración. El problema es sencillo, que es ligeramente más grande que un Note 3 o un Oneplus One. Para mi gusto, todo esto lo tendría que haber incorporado el iPhone 6 (salvo las 5,5") sin necesidad de comprarse un móvil tan grande.

Todo esto a final se traduce en una sensación agridulce, sin hablar por supuesto de los precios, que para mi uso personal, 16GB se quedan cortos y es necesario saltar a los 64GB cuyo precio para el caso del 6+ se va a la nada despreciable cifra de 900€ (aunque habría que quitarle el IVA, unos 150€. Las ventajas de los autónomos y de dedicarse al desarrollo de aplicaciones móviles).

Con los primeros rumores de un posible Nexus 6 fabricado por Motorola, no queda más remedio que esperar un poco para jubilar muy tempranamente a un LG G2, que si no hubiese sido por su escasa memoria interna (10GB disponibles para el usuario) y su imposibilidad de ampliación por tarjeta microSD, duraría mucho más en mi bolsillo.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Desde Alicante

Las entradas escritas desde el móvil las cuento con los dedos de una mano y me sobran dedos. La última si la memoria no me falla fue desde Londres.

En esta ocasión el trabajo ha sido el que ne ha enviado un par de semanas a Alicante. Una ciudad con una calor pegajosa, llena de turistas pero que me ha gustado. Cómo no es mi intención enrollarme dejo una foto, saludo a mi yo del futuro y me voy.

jueves, 14 de agosto de 2014

jueves, 7 de agosto de 2014

Recordando Juegos 8. Tomb Raider II

Tomb Raider es el ejemplo de una saga que ha sabido reinventarse y adaptarse a los tiempos que corren.  Todo comenzó en Sega Saturn en el año 96, en PC la versión recibida estaría basada en MS-DOS y el soporte 3D sería exclusivo de 3Dfx.

Casi sin tiempo, después del éxito cosechado por la primera parte, llegaba Tomb Raider II con la misma mecánica, aunque con algunas mejoras, al menos en el aspecto gráfico, dando soporte esta vez sí, a DirectX. Era el año 1997, y estabamos en los albores de la guerra de las aceleradoras 3D, con las RIVA 128 (precursoras de las TNT de nVidia y Ge-Force) y las primeras Voodoo.

En aquella época yo vivía en una capsula del tiempo con un fantástico 80486 DX-II a 66Mhz, muy lejos me quedaban estos monstruos informáticos de la época, y no sería hasta el año 1999, cuando me compré mi primer equipo totalmente nuevo: AMD K6-II 400 + Savage 3D 8MB; un equipo muy resultón que me permitió jugar mi primer juego con Lara Croft: Tomb Raider II.

No, no empecé con el primero, por ninguna razón en especial. El segundo capítulo de la saga cayó antes en mis manos, y por entonces, uno no era nada exquisito, lo primero que caía, a eso se le daba (estoy hablando de videojuegos).

El juego comenzaba en la Gran Muralla China. Aunque de muralla no se veía mucho, ya que al poco tiempo estabas dentro matando arañas y empujando monolitos que debían de pesar toneladas.



No llegué a terminar el juego, de todas las veces que lo he intentado me acabo quedando en una especie de hangar donde había una gran piscina en el centro y algo sumergido o semi sumergido, no recuerdo exactamente si era un hidroavión, un submarino o un caballo rumano volador.

Eso sí, mi parte preferida, y me imagino que la de muchos, siempre será sin lugar a dudas: Venecia. Los "paseos" en lancha, el puzzle para salir de allí mientras sonaba la campana,... tenía algo especial.


Aunque tampoco desmerecía mucho los alrededores a la entrada del teatro y el teatro en sí. A partir de ahí, para mi gusto el diseño de niveles bajaba.


Además puedes jugarlo sin ningún problema en sistemas actuales a través de la plataforma Steam.